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SER OFICIAL NAVAL, UN SUEÑO DE FAMILIA

SER OFICIAL NAVAL, UN SUEÑO DE FAMILIA

Luego de cuatro años a bordo de la Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla”, 78 jóvenes colombianos, entre ellos 23 mujeres, hacen realidad uno de sus sueños, al escalafonarse como Oficial Naval de la Armada de Colombia.

Este es el resultado de la disciplina, el esfuerzo, estudio, sacrificios, pero sobre todo, un logro de las familias colombianas, que acompañan a sus hijos con orgullo, para servir al país desde la Institución del mar.

Ese es el caso del Teniente de Corbeta José Daniel Agudelo Mejía, un joven bogotano, de 22 años de edad, quien con gran satisfacción alcanza hoy una meta que se trazó, junto a su padre, hace cuatro años.

Desde pequeño, Agudelo vio en su padre el honor de servir a la Patria desde la Fuerza Pública, como miembro de la Policía Nacional. Portar un uniforme y ser parte de una Fuerza, fue el deseo que marcó el derrotero de este joven, quien en un acto de complicidad familiar escogió a la Armada de Colombia para elevar velas y zarpar a la honrosa tarea de servir al país, siendo un Oficial Naval.

Agudelo fue un buen alumno desde el principio. Ganó siete medallas “Alumno Distinguido”, un estímulo que entrega la Escuela Naval de Cadetes a los alumnos que cumplen los requisitos y se destacan en su desempeño semestral.

Cuando cursaba su segundo año de formación naval militar, su padre fue ultimado en un robo, a manos de la delincuencia común. Este hecho puso dos ángeles en el cielo para este joven que se abría paso en la carrera militar. Su madre falleció cuando él apenas tenía tres años.

Con el amor de su abuela paterna y la tía que lo crio, Agudelo continuó su camino para convertirse en Oficial Naval.

“Desde que entré, tenía la meta de ganarme los ocho distinguidos, más que un orgullo personal, quería era darle un orgullo a mi papá. Miraba el sacrificio que él hacía por tenerme acá en la Escuela y quería retribuírselo con esta alegría” cuenta Agudelo.

El gran día llegó. El Teniente de Corbeta José Agudelo recibió la espada que simboliza autoridad y encarna los principios de responsabilidad y mando conferidos por la nación para la defensa de los intereses de los colombianos. Un triunfo que dedica a sus progenitores, en especial a su padre.

“Mi papá me ayudó a orientarme por la Armada, porque es la Fuerza que a él más le gustaba. Cuando yo empecé averiguar sobre la Institución me llamó la atención su integridad y diversidad. Ser Oficial Naval es el primer sueño que compartíamos. El segundo sueño, que espero poder logar más adelante, es ser piloto naval” relata Agudelo.

El estado de emergencia sanitaria que vive actualmente el país no permitió que la Ceremonia de Ascenso se realizara de manera tradicional. Sin embargo, haciendo uso de las tecnologías de la información el señor Presidente de la República, Iván Duque Márquez, presidió un acto especial dirigido a los nuevos Oficiales, donde además entregó al Teniente de Corbeta Mauricio Andrés Rúa Cadavid, la Medalla Militar “Francisco José de Caldas”, por haber obtenido el primer puesto de su promoción.

Por otro lado, en un acto marcial especial realizado en la Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla”, presidido por el señor Vicealmirante Orlando Romero Reyes, Segundo Comandante de la Armada de Colombia, los jóvenes portaron la espada y lucieron con honor las palas que los identifican como Oficial de la Armada de Colombia.

En el grupo de nuevos Oficiales, también se encuentran ocho jóvenes, entre ellos dos afrodescendientes, del programa de becas INL, de la Armada de Colombia con apoyo de la Embajada de los Estados Unidos.

Oriundos de varios rincones del país, estos jóvenes representan una cultura y un apellido, familias enteras orgullosas de su Armada de Colombia.

En esta misma ceremonia, ocho Oficiales ascendieron al grado de Capitán de Fragata, Capitán de Corbeta, Teniente de Navío, Capitán de Infantería de Marina y Teniente de Fragata, un peldaño más en su carrera militar, con la cual han contribuido desde sus diversos roles profesionales a la misión institucional.

La Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla” reafirma su compromiso con la formación integral de los Oficiales de la Armada de Colombia, para proteger el azul de la bandera, y seguir construyendo país, aportando a su desarrollo marítimo y naval.