Biografía del Señor Capitán de Navío Ralph Douglas Binney |
El Señor Capitán Binney llego a Colombia en
el año de 1934, integrando la Misión Naval contratada por nuestro
gobierno.
Desde un principio y a causa de sus
extensos trabajos en cuestiones de entrenamiento naval en Inglaterra, fue
designado para fundar la Escuela Naval Militar de Cadetes en Cartagena.
El Capitán Binney fue un apóstol de su
profesión y a la tarea en que estaba comprometido su reputación y su
crédito, dedicó lo mejor de su entusiasmo de su sabiduría y de su profunda
experiencia.
Fue un ejemplo vivo de las virtudes
militares del marino y su sola presencia en las anchas cubiertas del
Buque-escuela era una lección perenne sobre el deber, el honor y la hombría
del bien.
Modesto en su vida privada, altivo cuando
entraba en juego los intereses por los cuales luchaba, firme en sus
principios, justo en sus decisiones, severo e imperturbable en sus órdenes,
intransigente en el cumplimiento del deber, su vida a bordo del "Cúcuta" fue
un libro abierto que enseñaba moral, firmeza, lealtad, gallardía, honradez,
amor al trabajo y patriotismo.
Exponente de una casta de hombres que
había hecho desde cientos de años atrás sus armas a bordo de los buques de
su Majestad, llevaba en sus hombros y en su espíritu con denuedo y con
donaire la responsabilidad indeclinable de sus antepasados a quienes
vivieron, lucharon y murieron en el mar.
Quien no vio al Capitán Binney al hielo de
la brisa o al fuego del sol, en la calma de la bahía o en medio del revuelto
mar Caribe, a la claridad del día o en medio de la tenebrosa noche de
tormenta, regando entusiasmo, sembrando principios, difundiendo enseñanzas
entre la juventud afanosa que servia a la patria aprestando su cerebro y sus
músculos para las nobles faenas del mar.
Su hoja de servicio naval es todo un
pliego de merecimientos:
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1903
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Guardiamarina. Tercer puesto de la graduación de 60
cadetes. Sirve HMS. Británica. |
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1904.
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Sub-teniente
de navío. |
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1906. |
Teniente de
Navío a los 20 años. |
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1914. |
Artillero del acorazado "London", operando desde
los Dardanelos y del
Dreadnought
"Collingwood", en el mar del Norte. Ascendiendo a
Capitán de Corbeta. |
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1918. |
Artillero del
"King George". Asciende a Capitán de Fragata. |
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1919. |
Escuela Naval Superior. Asesor Técnico del ministerio de
defensa Australiano. |
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1926-1928 |
Segundo
Comandante del Acorazado "Royal Sovereing". |
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1928-1930 |
Estado Mayor
de la Base Naval de Hong Kong. |
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1931. |
Comandante del Monitor "Marshal Soulp". Departamento de
Artillería
del Almirantazgo
Británico. |
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1934. |
Retiro de la
armada Inglesa e Ingreso a la Armada Colombiana. |
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1935. |
Comandante del Buque Escuela "Cúcuta", Director fundador
de la
escuela Naval de
Colombia y jefe de entrenamiento Naval. |
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1936. |
Comandante del destructor "Antioquia", reingresa a
Inglaterra y se
reincorpora
a la Armada Británica.
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1939.- 1944 |
Jefe de Estado Mayor de la Escuadra que operaba en
Alejandría.
Oficial de
coordinaciones en el Sudán anglo-egipcio.
Regresa a
Inglaterra, Jefe de Estado Mayor del Puerto de
Londres |
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1944. |
8 de Diciembre. Muere en Londres. |
El Capitán Binney creó
entre nosotros una obra, la Escuela Naval, cuya distinción y prestancia son
el más glorioso monumento a su memoria. En ella escanció las más puras
esencias de su corazón y de su cerebro y como fue
un artífice grabó en ella con seguridad y con firmeza los rasgos imborrables
de lo que debe ser un caballero de mar.
Dedicó a su obra todo el cariño, toda la
abnegación y toda la fe de quien sabe que está colocando jalones eternos
para el futuro de un gran pueblo.
Su enseñanza y su ejemplo han venido difundiéndose prodigiosamente entre
nosotros a manera como el paso de una nave en concéntricas ondas vibratorias
se extiende y repercute en la inconmensurable superficie del mar, más no
muere como estas: a medida que pasa el tiempo esas altísimas virtudes cobran
más relieve y brillantez como que son preceptos inmutables, tradición de la
más pura ley traída a tierra Colombiana con amor, esfuerzo y con entusiasmo
por quien sentía así mismo la abrumadora tradición naval del imperio
Británico.
La Escuela Naval de Colombia rinde un cálido y emocionante tributo de
admiración, de respeto y de cariño a su memoria; se siente orgullosa de
guardar en lo más recóndito y noble de su amor filial un recuerdo imborrable
de ese gran corazón y noble espíritu que fue su fundador y renueva la
inquebrantable decisión de mantener vivas y frescas sus enseñanzas como la
expresión de su sincero y perenne sentimiento de gratitud.